jueves, 23 de septiembre de 2010
Caries en el esmalte
Caries de raíz
Caries de orificios y fisuras
Caries de la superficie lisa
lunes, 26 de julio de 2010
Remedios naturales contra el estrés
El estrés es una respuesta natural que tiene las personas para hacer frente a condiciones externar que perturban su equilibrio. En dicha reacción tienen actuación una gran cantidad de órganos y sistemas del cuerpo humano, como el cerebro, el corazón, el sistema nervioso, el sistema digestivo, el flujo sanguíneo, el nivel hormonal y la presión muscular.
Lo curioso es que estas circunstancias en pequeños lapsos de tiempo no resultan dañinas sino que puede llegar a ser positiva al motivar a los individuos y ayudarlos a defenderse de situaciones fuera de lo común. El caso negativo se da cuando las reacciones persisten durante un tiempo demasiado prolongado, ya que la fatiga resultante de dicha respuesta termina siendo perjudicial para la salud general de la persona afectada.
Una persona que padece estrés puede padecer úlceras y anginas, así como también es posible que pierda el apetito, tenga fatiga e insomnio. Además, el estrés puede provocar diversas patologías como enfermedades cardiovasculares, depresión, artritis reumatoide, migrañas, calvicie, asma, alteraciones nerviosas, problemas en el cutis, impotencia, irregularidades menstruales, colitis, diabetes y dolores generales en el cuerpo.
En los últimos tiempos en los cuales se vive de manera tan acelerada y las personas tienen un alto nivel de ansiedad, es muy común estresarse. Es por esto que resulta realmente conveniente tener en cuenta ciertas recomendaciones para poder combatir el estrés y poseer una mejor calidad de vida gracias a la ingesta de sustancias naturales.
En primer lugar, se puede ingerir tirosina. Se trata de un aminoácido que combate la depresión, el insomnio y la ansiedad, además de abrir el apetito.
Por otro lado, la aromaterapia también es una buena opción para combatir el estrés. Se lleva a cabo en base a baños, masajes y aromas a base de aceites que despiden aromas, los cuales al ser inhalados relajan el cuerpo y ayudan a calmar la ansiedad.
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Cómo curar una herida
He aquí una serie de pautas muy útiles para tener en cuenta en el desafortunado caso que halla que curar una herida. Siempre es bueno tener estos conocimientos presentes, ya que nunca se sabe cuando puede ocurrir un imprevisto de éstos. Es importante tener en cuenta que estos consejos son para heridas leves producidas en personas sin problemas de coagulación. Si se producen heridas demasiado profundas lo mejor es recurrir de forma urgente a un hospital.
- En primer lugar, es importante lavarse bien las manos con agua y jabón antes de tocar la herida, ya que si se encuentran sucias pueden provocar infecciones. Si se dispone de guantes quirúrgicos no se debe dudar en usarlos y si no cuentan con ellos, es recomendable no tocar directamente la herida con los dedos.
- Se debe lavar cuidadosamente la herida con agua y/o suero fisiológico.
- Es aconsejable limpiar la herida con una gasa, ya que los pañuelos y algodones suelen dejar residuos difíciles de quitar.
- Para limpiar correctamente la herida, lo aconsejable es hacerlo desde el interior de ella hacia la zona exterior. Hay que prestar mucha atención en no ser violentos al limpiar la herida porque puede provocar mucho dolor, pero sí se debe ser muy meticuloso en la limpieza para sacar todos los residuos que pudieran estar presentes.
- Si la herida presenta un abundante sangrado, lo mejor es colocar una gasa por encima de ella y presionar. Se debe repetir esta operación con varias gasas limpias hasta que la herida no sangre más.
- Una vez que la herida esté limpia, se debe aplicar en ella un antiséptico para evitar posibles infecciones.
- Lo más recomendable es que la herida no sea tapada, ya que esto facilitará la cicatrización. Si el ambiente no permite que sea así, lo mejor es taparla con una gasa e ir cambiándola frecuentemente hasta que finalmente sane.
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domingo, 25 de julio de 2010
La vitamina D contra el parkinson
Estudios llevados a cabo en Finlandia revelan que la vitamina D tiene como una de sus propiedades ser una buena aliada del organismo en lo que respecta a padecer parkinson. Ya se sabe que este tipo de vitaminas cumple un rol fundamental en la salud de los huesos y en la prevención de patologías como el cáncer, la diabetes tipo 2 y las múltiples enfermedades de tipo cardíaco.
En la actualidad se ha llegado a la conclusión de que aquellas personas que cuenten con niveles de vitamina de altos poseen menores probabilidades de padecer Parkinson, según lo que indican investigadores finlandeses del Instituto Nacional para la Salud y el Bienestar de Helsink, quienes publicaron su trabajo en “Archives of Neurology”.
Los especialistas sostienen que ingerir una dosis adecuada de vitamina D diariamente puede resultar fundamental para evitar el desarrollo del Parkinson, ya que esta patología muchas veces suele darse en las personas que no consumen la cantidad adecuada de dichas vitaminas, lo que lleva a una pérdida crónica de neuronas dopaminérgicas del cerebro.
El estudio se llevó a cabo por un grupo de científicos con el investigador del Instituto Nacional para la Salud y el Bienestar de Helsinki, Paul Knekt, a la cabeza. Para realizar la investigación, se analizaron a 3173 personas de ambos sexos con edades entre los 50 y 80 años que no padecían Parkinson de los años 1978 a 1980, cuando se iniciaron los estudios.
Dichas personas se sometieron a diversos análisis de sangre para determinar su consumo cotidiano de vitamina D, además de realizar encuestas en donde detallaban sus costumbres sanitarias y tanto los aspectos sociales y económicos de su vida. Tras 29 años de análisis, 50 de esas personas desarrollaron parkinson.
Por estos resultados y la investigación llevada a cabo, los especialistas pudieron concluir que aquellas personas que consumían más niveles de vitamina D y que realizaban actividad física muestran menores riesgos de desarrollar dicha enfermedad.
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